Qué Hacemos
Llegamos donde,
más nos necesitan
En Corazones Rojos Perú transformamos la solidaridad en acciones concretas.
Nuestro Impacto
Los números que nos obligan a seguir.
Familias beneficiadas en total
0
+
Regiones con presencia activa
0
Niños en campañas navideñas
0
+
Ollas comunes reforzadas
0
+
Programas Activos
Cuatro grandes áreas de acción, un mismo propósito.
Alimentamos, abrigamos, acompañamos y construimos oportunidades.
- Emergencia Friaje
+320 familias abrigadas
- Puno, Perú
Campaña de Friaje en Puno
Distribuimos frazadas, ropa de abrigo, carpas y alimentos calientes a familias que enfrentan temperaturas bajo cero en el altiplano puneño. Una emergencia que no podía esperar.
- +320 Familias abrigadas
- Navidad y Chocolatadas
- Lima, Perú
Chocolatadas en Pamplona Alta y Ferreñafe
Cada diciembre llevamos alegría y chocolate caliente a cientos de niños y niñas en asentamientos humanos. Porque la Navidad no es solo para quienes tienen todo.
- +850 niños atendidos
- Desastres Naturales
- Lima y regiones, Perú
Apoyo a damnificados por lluvias
Cuando las lluvias e inundaciones arrasaron barrios enteros, llegamos con kits de emergencia, alimentos y apoyo psicológico a familias que lo perdieron todo.
- +180 familias asistidas
- Seguridad Alimentaria
- Lima, Perú
Apoyo a Ollas Comunes
Cada diciembre llevamos alegría y chocolate caliente a cientos de niños y niñas en asentamientos humanos. Porque la Navidad no es solo para quienes tienen todo.
- +60 ollas reforzadas
Caso de Éxito
Dalila y sus hijos: una segunda oportunidad.
- Pamplona Alta, Lima · 2023
Dalila es madre soltera de tres hijos en Pamplona Alta. En marzo de 2023, las lluvias inundaron su vivienda y lo perdió casi todo: muebles, ropa y los útiles escolares de sus hijos.
Corazones Rojos llegó a las 72 horas con un kit de emergencia: colchonetas, frazadas, alimentos y ropa. Pero más que los materiales, Dalila valoró el acompañamiento: alguien que escuchó, que no juzgó, que simplemente ayudó.
Hoy, Dalila forma parte del equipo de voluntarias de Pamplona Alta. Cada diciembre ayuda a organizar la chocolatada del barrio. Dice que no puede quedarse de brazos cruzados cuando sabe lo que significa recibir ayuda en el momento exacto.
No me dieron solo cosas. Me dieron la certeza de que no estaba sola. Eso no se olvida.
— Dalila, voluntaria desde 2023.
¿Listo para marcar la diferencia?